martes, 14 de junio de 2011

Poema Elegir mi paisaje- Mario Benedetti


Si pudiera elegir mi paisaje
de cosas memorables, mi paisaje
de otoño desolado,
elegiría, robaría esta calle
que es anterior a mí y a todos.


Ella devuelve mi mirada inservible,
la de hace apenas quince o veinte años
cuando la casa verde envenenaba el cielo.
Por eso es cruel dejarla recién atardecida
con tantos balcones como nidos a solas
y tantos pasos como nunca esperados.


Aquí estarán siempre, aquí, los enemigos,
los espías aleves de la soledad,
las piernas de mujer que arrastran amis ojos
lejos de la ecuación dedos incógnitas.

Aquí hay pájaros, lluvia, alguna muerte,
hojas secas, bocinas y nombres desolados,
nubes que van creciendo en mi ventana
mientras la humedad trae lamentos y moscas.

Sin embargo existe también el pasado
con sus súbitas rosas y modestos escándalos
con sus duros sonidos de una ansiedad cualquiera
y su insignificante comezón de recuerdos.

Ah si pudiera elegir mi paisaje
elegiría, robaría esta calle,
esta calle recién atardecida
en la que encarnizadamente revivo
y de la que sé con estricta nostalgia
el número y el nombre de sus setenta árboles.

Mario Benedetti

Benedetti fue un escritor y poeta uruguayo integrante de la Generación del '45. Es autor de libros como La Tregua yGracias por el fuego, entre otros. Corazón coraza, Currículum,Defensa de la alegría, El Sur también existe, Hagamos un trato, Los formales y el frío, No te salves, Táctica y estrategia,Viceversa y Yo no te pido son algunos de sus poemas más famosos. Su lenguaje sencillo, para que sus obras puedan ser accesibles a todo el mundo, además de combinar con su propia personalidad, tiene defensores y detractores. Actualmente es uno de los poetas más consultados a nivel mundial.

poema 7 del libro 20 poemas de amor y una canción desesperada- Pablo Neruda


Inclinado en las tardes tiro mis tristes redes 
a tus ojos oceánicos. 

Allí se estira y arde en la más alta hoguera 
mi soledad que da vueltas los brazos como un náufrago. 

Hago rojas señales sobre tus ojos ausentes 
que olean como el mar a la orilla de un faro. 

Sólo guardas tinieblas, hembra distante y mía, 
de tu mirada emerge a veces la costa del espanto. 

Inclinado en las tardes echo mis tristes redes 
a ese mar que sacude tus ojos oceánicos. 

Los pájaros nocturnos picotean las primeras estrellas 
que centellean como mi alma cuando te amo. 

Galopa la noche en su yegua sombría 
desparramando espigas azules sobre el campo.

Pablo Neruda

Pablo Neruda es un poeta chileno galardonado con el Premio Nacional de Literatura y el Premio Nobel de Literatura. También se desempeñó como diplomático y fue miembro activo del partido comunista, compromiso político que muchas veces se ve plasmado en sus obras. Pablo Neruda es el poeta más buscado en internet en la actualidad. Ampliamente conocido por sus obras Veinte poemas de amor y una canción desesperada y sus Cien sonetos de amor, también es el autor de poemas tales como Ahora es Cuba,Alturas de Macchu PicchuLos enemigos y Si tú me olvidas, entre tantas otras.


Poesía Latinoamerica

 La poesía latinoamericana vive su cambio de paradigma cuando abandona la palabra como único y exclusivo medio de expresión e ingresa en un complejo de significación en el que alternan signos de otros lenguajes. La bisagra que articula el cambio entre la poesía concreta (1956) que, al abolir el verso debe centrarse en la palabra y las corrientes poéticas posteriores, es elpoema semiótico.

miércoles, 8 de junio de 2011

poema infantil "Mariposa"


Mariposa, poema mariposa,mariposa verde

Mariposa

Mariposa del aire,
qué hermosa eres,
mariposa del aire
dorada y verde.
mariposa del aire,
¡quédate ahí, ahí, ahí!…
No te quieres parar,
pararte no quieres.
Mariposa del aire
dorada y verde.
Luz de candil,
mariposa del aire,
¡quédate ahí, ahí, ahí!…
¡Quédate ahí!
Mariposa, ¿estás ahí?

"Cuando lejos muy lejos" - Julio Florez

libro de poesía colombiana

mas breve- León de Greiff

MAS BREVE

No te me vas que apenas te me llegas,
leve ilusión de ensueño, densa, intensa flor viva.


Mi ardido corazón, para las siegas
duro es y audaz...; para el dominio, blando...


Mi ardido corazón a la deriva...
No te me vas, apenas en llegando.


Si te me vas, si te me fuiste...: cuando
regreses, volverás aún más lasciva
y me hallarás, lascivo, te esperando...


suspiro- Jose Asunción Silva

SUSPIRO

Si en tus recuerdos ves algún día 
entre la niebla de lo pasado 
surgir la triste memoria mía 
medio borrada ya por los años, 
piensa que fuiste siempre mi anhelo 
y si el recuerdo de amor tan santo 
mueve tu pecho, nubla tu cielo, 
llena de lágrimas tus ojos garzos; 
¡ah, no me busques aquí en la tierra 
donde he vivido, donde he luchado, 
sino en el reino de los sepulcros 
donde se encuentran paz y descanso!


noche de diciembre- Rafael Pombo


NOCHE DE DICIEMBRE  
   
Noche como Èsta, y contemplada a solas  
No la puede sufrir mi corazÛn:  
Da un dolor de hermosura irresistible  
Un miedo profundÌsimo de Dios. 
  
Ven a partir conmigo lo que siento,  
Esto que abrumador desborda en mÌ;  
Ven a hacerme finito lo infinito  
Y a encarnar el angÈlico festÌn. 
  
°Mira ese cielo!... Es demasiado cielo  
Para el ojo de insecto de un mortal  
ReflÈjame en tus ojos un fragmento  
Que yo alcance a medir y a sondear. 
Un cielo que responda a mi delirio  
Sin hacerme sentir mi pequeÒez;  
Un cielo mÌo, que me estÈ mirando  
Y que tan sÛlo a mÌ mirando estÈ. 
  
Esas estrellas . . . ° ay, brillan tan lejos!  
Con tus pupilas tr·emelas aquÌ  
Donde yo pueda en mi avidez tocarlas  
Y apurar su ser·fico elÌxir. 
  
Hay un silencio en esta inmensa noche  
Que no es silencio: es mÌstico disfraz  
De un concierto inmortal. Por escucharlo  
Mudo como la muerte el orbe est·. 
DÈjame oÌrlo, enamorada mÌa  
Al travÈs de tu ardiente corazÛn:  
SÛlo el amor transporta a nuestro mundo  
Las notas de la m˙sica de Dios. 
El es la clave de la ciencia eterna,  
La invisible cadena creatriz  
Que une al hombre con Dios y con sus obras,  
Y Ad·n a Cristo, y el principio al fin. 
De aquel hervor de luz est· manando  
El rocÌo del alma. Ebrio de amor 
Y de delicia tiembla el firmamento,  2 
Inunda el Creador la creaciÛn. 
  
°SÌ, el Creador! cuya grandeza misma  
Es la que nos impide verlo aquÌ,  
Pero que, como atmÛsfera de gracia,  
Se hace entretanto por doquier sentir. . . 
  
DÈjame unir mis labios a tus labios,  
Une a tu corazÛn mi corazÛn,  
Doblemos nuestro ser para que alcance  
A recoger la bendiciÛn de Dios. 
  
Todo, la gota como el orte, cabe  
En su grandeza y su bondad. Tal vez  
PensÛ en nosotros cuando abriÛ esta noche,  
Como a las turbas su palacio un rey. 
°Danza gloriosa de almas y de estrellas!  
°Banquete de inmortales! Y pues ya,  
Por su largueza en Èl nos encontramos,  
De amor y vida en el cenit fugaz. 
  
Ven a partir conmigo lo que siento,  
Esto que abrumador desborda en mÌ;  
Ven a hacerme finito lo infinito  
Y a encarnar el angÈlico festÌn. 
  
øQuÈ perdiÛ Ad·n perdiendo el paraÌso  
Si ese azul firmamento le quedÛ  
Y una mujer, compendio de Natura,  
Donde saborear la obra de Dios?  
°T˙ y Dios me disput·is en este instante!  
F˙ndanse nuestras almas, y en audaz  
Rapto de adoraciÛn volemos juntas  
De nuestro amor al santo manantial. 
Te abrazarÈ como la tierra al cielo  
En consorcio sagrado; oir·s de mÌ  
Lo que oidos mortales nunca oyeron,  
Lo que habla el serafin al serafÌn. 
Y entonces esta angustia de hermosura,  
Este miedo de Dios que al hombre da  
El sentirlo tan cerca, tendr· un nombre  
Eterno entre los dos: °felicidad! 3 

La luna apareciÛ: sol de las almas  
Si astro de los sentidos es el sol.  
Nunca desde una c˙pula m·s bella  
Ni templo m·s magnÌfico alumbrÛ. 
  
°Rito imponente! AhuyÈntase el pecado  
Y hasta su sombra. El rayo de esta luz  
Te transfigura en ·ngel. Nuestra dicha  
Toca al fin su solemne plenitud. 
  
A consagrar nuestras eternas nupcias  
Esta noche llegÛ... °Siento soplar  
Brisa de gloria, estamos en el puerto!  
Esa luna feliz viene de all·. 
C·ndida vela que redonda se alza  
Sobre el piÈlago azul de la ilusiÛn,  
°MÌrala, est· llam·ndonos! !Volemos  
A embarcarnos en ella para Dios! 
  
Bogot·, diciembre de 1874 

Mario Benedetti- Rostro de voz

poesía colombiana y su origen

En Colombia, nuestro país, existen muchos precursores y representantes de las diferentes áreas que existen en el desarrollo humano. Esta vez estoy mostrando a ustedes algunos de los mayores representantes de la historia de la literatura colombiana, y esto con el fin de que conozcamos de dónde vienen en verdad aquellas historias que leemos por gusto, necesidad u obligación; para saber porqué se hicieron, con qué propósito y qué pensamientotenía su autor.                                                                                                                                                                              Espero que sepamos reconocer y aprender la importancia que tiene la historia de la literatura colombiana en la actualidad. Pienso yo –no sé ustedes- que conociendo ya las raíces y los propósitos verdaderos de los autores de nuestros libros comprenderemos mejor aquel mensaje que nos quieren transmitir a través de la lectura, un mensaje que podría cambiar nuestras vidas y/o nuestra manera de pensar.